ATENS logra ampliar los usos de su biofungicida basado en Trichoderma atroviride AT10 y abre una nueva etapa de expansión europea en el sector de las semillas.
ATENS avanza en la protección biológica de cultivos con la ampliación de uso de TRICOTEN WP al tratamiento de semillas. Basado en la cepa exclusiva Trichoderma atroviride AT10, este innovador biofungicida incorpora una nueva aplicación que combina protección desde las primeras etapas del cultivo y adaptación a los procesos de la industria semillera.
Los ensayos realizados durante su desarrollo han mostrado una reducción de la incidencia de enfermedad comparable a la de las referencias químicas evaluadas. Estos resultados respaldan el potencial de TRICOTEN WP como una herramienta biológica competitiva para la protección temprana del maíz.

La protección del cultivo empieza en la semilla
El tratamiento de semillas constituye un punto estratégico para la protección agrícola: permite actuar desde el inicio, situando la solución de biocontrol junto a la semilla y las primeras raíces. En maíz, los ataques de Pythium durante la germinación y la emergencia pueden comprometer el establecimiento del cultivo. Proteger esta fase resulta fundamental para preservar la población de plantas y su potencial productivo.
La incorporación de TRICOTEN WP a esta etapa amplía las herramientas disponibles para agricultores y empresas de semillas, y permite integrar la protección biológica desde el comienzo del ciclo agrícola.

De la eficacia biológica a la aplicación industrial
Para la industria semillera, el reto va más allá de identificar un microorganismo eficaz. Una solución debe integrarse en los procesos de tratamiento, distribuirse de forma homogénea y mantener la viabilidad del microorganismo durante el secado, el almacenamiento y hasta la siembra.
El desarrollo de TRICOTEN WP aborda estas necesidades mediante la producción por fermentación en estado sólido de esporas maduras y estables de Trichoderma atroviride AT10, junto con una formulación concebida para facilitar su preparación, aplicación y estabilidad sobre la semilla tratada.
Este enfoque conecta la investigación microbiológica con las exigencias del tratamiento industrial de semillas, un paso esencial para llevar el biocontrol a una aplicación comercial a escala.

Un avance con proyección europea
La ampliación de usos obtenida inicialmente en Francia autoriza el tratamiento de semillas de maíz frente a Pythium, un patógeno que puede comprometer la germinación y la emergencia del cultivo. Este hito constituye el punto de partida para extender esta aplicación a otros mercados europeos mediante los procedimientos de reconocimiento mutuo y las correspondientes autorizaciones.
El alcance de este avance cobra especial relevancia por el peso del maíz en la agricultura europea. Según Eurostat, la Unión Europea produjo cerca de 59 millones de toneladas de maíz en 2024, alrededor del 23 % de su producción total de cereales. Estas cifras reflejan la importancia de incorporar nuevas herramientas de protección a un cultivo estratégico para la alimentación animal y la industria agroalimentaria.
Con este avance, ATENS refuerza su apuesta por el tratamiento biológico de semillas y sienta las bases para ampliar progresivamente las aplicaciones de TRICOTEN WP a nuevos cultivos y mercados, con el objetivo de llevar la protección biológica a una mayor diversidad de sistemas agrícolas desde la siembra.


